Elementos de contexto
El Gobierno colombiano al parecer está replanteando su política internacional en especial su relación con las instituciones de Naciones Unidas, ha pasado de una estrategia de mostrar cifras y medidas engañosas, a aceptar cínicamente los problemas y aceptar los mecanismos de control. El nombramiento de Angelino Garzón como embajador de Colombia ante el Sistema de Naciones Unidas en febrero de 2009, parece estar en esta lógica. Desde su llegada Angelino se encargó de hacer presencia renovada del Gobierno colombiano ante las misiones diplomáticas de todos los países europeos y Estados Unidos, principalmente. Su trabajo se centró en presentar el Gobierno de Colombia como un gobierno con voluntad política para realizar los cambios que Colombia requiere en materia de derechos humanos y sindicales. La ley que cambió la competencia de la declaratoria de ilegalidad de la huelga, las decisiones de la Corte sobre reconocimiento a derechos fundamentales de poblaciones vulnerables, y sobre registro sindical, y las investigaciones contra “manzanas podridas” del DAS y miembros del Congreso fueron mostrados como grandes avances y cambios importantes dirigidos a la mejoría de la situación en Colombia. Ver documento completo